Título original: Captains courageous
Año: 1937
Duración: 116 min.
País: EE.UU.
Director: Victor Fleming
Guión: John Lee Mahin, Marc Connelly,
Dale Van Every. Basado en la novela de Rudyard
Kipling publicada en 1897
Música: Franz Waxman
Fotografía y montaje: Harold Rosson
(B&W)
Reparto: Spencer Tracy, Freddie
Bartholomew, Lionel Barrymore, Melvyn Douglas, Mickey Rooney, John
Carradine, Walter Kingsford, Tommy Bupp, Leo G. Carroll, Charles
Trowbridge...
Productora: Metro Goldwyn Mayer
Premios:
Oscar 1937: Mejor actor
Nominaciones al Oscar: Mejor guión,
mejor película
Género: Aventuras
Sinopsis:
Harvey Cheyne, un niño rico y malcriado cae al mar desde
el lujoso crucero donde viajaba, siendo recogido por un barco
pesquero, donde tendrá que trabajar como todos. En compañía de la
tripulación, en especial de Manuel, un
marinero portugués que lo acoje como un padre, el chico descubrirá
el valor del trabajo duro y la amistad verdadera.

Comentarios:
Una soberbia adaptación cinematográfica del clásico de
Rudyard Kipling dirigida por
Victor Fleming.
La interpretación de Spencer Tracy es
probablemente la más brillante y llena de fuerza de su carrera. Con
su magnífica fotografía y un reparto lleno de estrellas, la película
es quizá la historia más hermosa sobre el mar
jamás filmada, una película preciosa en todos sus detalles desde el
comienzo hasta el triste final, una historia repleta de enseñanzas
morales donde el concepto de bondad está aplicado al ser humano en
toda su amplitud. La actuación del pequeño actor
Freddie Bartholomew es todo un prodigio
de lo que significa la palabra interpretación aplicada al mundo del
cine, un chico capaz de transmitir al espectador emociones y
sentimientos. Y como telón de fondo a este genial contenido
encontramos la unión del mar y los hombres, su esencia, su forma de
vida, su evolución y melancolía, todo en pleno apogeo en los
momentos finales de una película que rebosa autenticidad.“Capitanes
Intrépidos” es un clásico, una de esas películas que se
convierten en favoritas una vez vista, pues siempre vuelves a ese
mar, aunque sea para llorar.

Curiosidades:
Waxman cometió un error con una de las melodías, que basó
en una popular canción tradicional catalana y que aplicó en la
figura del protagonista. Esa canción se llama
"El noi de la mare" ("El hijo de
la madre"), pero Waxman la debió
confundir -probablemente por su título en francés- por
"El noi del mar" ("El hijo del mar") y
por ello la consideró adecuada para la película.