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Drácula
Bram Stoker 1847-1912
Primera edición: 1897

Drácula es una
auténtica novela de terror, tan arraigada en la realidad del mundo
en el que se desarrolla como en las fuerzas sobrenaturales que la
invaden. La confusión entre estos dos puntos es doble en la
narración, en la que los sistemas de comunicación más vanguardistas
de la era fallan en la transmisión de un mal inmemorial. Un joven
agente inmobiliario inglés llamado Jonathan Harper viaja a un remoto
castillo deTransilvania para concluir una transacción sobre unas
propiedades del conde Drácula, que siente despertar su insaciable
apetito por la sangre. Mientras el conde pone rumbo a Inglaterra en
busca de nuevas víctimas, el doctor Van Helsing pone en marcha un
complejo plan para desbaratar los propósitos del vampiro. El relato
avanza a través de una serie de informes de testigos, entradas de
diarios y notas técnicas de doctores y científicos. Estos modos
narrativos deberían representar un grado de «verdad» insoslayable,
sin embargo a lo largo de todo el relato la figura de Drácula es una
presencia que acecha sin estar presente, contraviniendo las leyes
físicas. La fascinación y el horror de Drácula estriban en la idea
de que incluso las tecnologías más avanzadas, desarrolladas en aras
de una racionalidad y verdad últimas, no son capaces de erradicar
las fuerzas de lo irracional independientemente del período
histórico o del progreso en cuestión.

El sanguinario
conde se ha convertido en un icono popular, la figura por excelencia
de las películas de terror a lo largo del siglo XX. Los críticos han
llevado a cabo profundos estudios psicoanalíticos y lecturas
poscoloniales del texto. Como resultado, en el siglo transcurrido
desde su creación hasta nuestros días, el poder de la obra como
novela de terror, por no hablar como obra revolucionaria, ha quedado
desvirtuado, reducido prácticamente a la nada. No debería ser así, a
pesar de la vasta y repetitiva estela que ya ha generado.

Bram Stoker
nació en Clontarf, una aldea situada a las afueras de Dublin el 8 de
Noviembre de 1847. Fue el tercero de siete hermanos de una familia
modesta. Su padre, Abraham Stoker era secretario del Dublin Castle.
Su madre, Charlotte Thornley, veinte años más joven que su padre,
fue su mejor protectora y amiga durante su niñez. Bram sufrió una
larga y misteriosa enfermedad infantíl que lo convirtió en un
inválido confinado en una cama durante ciertos periodos de su
infancia. Durante ese tiempo, su madre le narraba historias
sobrenaturales acerca de demonios, fantasmas y otras formas de vida
sobrenatural. Esas historias fueron poderosas armas para desarrollar
su imaginación. Más tarde, comenzó a estudiar en el Trinity College
y se convirtió, con sus casi dos metros de estatura en un buen
deportista. En espera de llegar a ser periodista y poeta, cuando
acabó sus estudios se hizo funcionario pues necesitaba dinero para
vivir, pero también trabajaba en el periódico Evening Mail, en
Dublin, escribiendo una columna sobre crítica teatral.
En 1876 conoce a
Sir Henry Irving, el famoso actor, y Bram se va a Londres a trabajar
para él como secretario, manager y director del teatro Lyceum. El
trabajo como manager de Irvin le permite conocer a las mayores
celebridades del momento, como a un profesor de Hungria, viajero y
aventurero llamado Arminius Vambery, especialista en folclore
rumano, el cual le introduce en las leyendas vampíricas del Este de
Europa. En el teatro existía una estancia llamada The Beefsteak Room,
una especie de restaurante privado dominado por una enorme parrilla,
en la que celebraban cenas y donde se contaban historias. Bran
recogía notas de lo que se contaba en estas cenas informales y todo
ello formo parte de las historias que luego supo desarrollar con
tanta maestría. Es en este momento cuando Bram comienza a escribir
sus relatos. En este período conoce a la actriz Florence Balcombe -
cortejada en aquella época por Oscar Wilde - con la que se casa al
poco tiempo y con la que tendrá un hijo llamado Noel. En tales
circunstancias Bram, un hombre casado y con el control de un teatro,
sigue sus inclinaciones por lo extraño y raro escribiendo un montón
de libros de ficción. Ese tipo de historias macabras serán una regla
en su obra posterior. Una de las cosas más importantes en su vida
fue la de poder ingresar en la Orden Hermética del Alba de Oro, una
sociedad secreta donde también estaban los escritores Stevenson,
Yeats, Conan Doyle y Rider Haggard. Esta sociedad estaba conectada
con los Rosacruces y en ella pudo estudiar lo que quiso sobre
esoterismo y ocultismo.

Pero la novela
que le hizo pasar a formar parte de los escritores inmortales fue
Drácula. En ese momento, comienza el mito, la historia del
no-muerto, de la vida eterna. Como novela gótica que es, Drácula
revela una preocupación, no sólamente horror, en el que se mezcla
las leyendas que se cuentan sobre ese tipo de seres y el erotismo.
Además del personaje histórico Vlad el Empalador, otros dos
personajes novelescos vampíricos influyen en la obra de Stoker: The
Vampire la obra escrita en 1819 por el médico de Lord Byron, Dr.
John Polidori, y Carmilla, una historia corta de un dublinés como él
llamado Sheridan Le Fanu publicada en 1871. Stoker murió en Londres
el año 1912, nos lego un personaje de ficción que cambió su vida y
la nuestra dejandonos al más importante y fascinante de los seres
inmortales que pueblan nuestra fantasía.
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