Título original: The General
Año: 1927
Duración: 75 min.
País: EE.UU.
Director: Clyde Bruckman, Buster
Keaton
Reparto: Buster Keaton, Marion Mack,
Glen Cavender, Jim Farley, Frederick Vroom, Charles Smith, Frank
Varnes, Joe Keaton, Mike Donlin, Tom Nawm
Guión: Al Boarsberg, Charles Smith
Música: Konrad Elfers
Fotografía: Bert Haines, J.
Devereaux Jennings
Productor: Joseph M. Schenck
Género: Comedia
Película muda

Sinopsis:
Basándose libremente en un episodio de la guerra
civil americana, el robo por parte de unos espías de la Unión de
una locomotora sureña, Keaton creó
uno de los espectáculos más imaginativos y trepidantes que
alguien haya concebido jamás para una película de cualquier
género. Johnny Gray (Buster Keaton)
es maquinista en un estado del Sur y tiene dos grandes amores:
una chica (Anabelle Lee) y una
locomotora (La General).
Al estallar la guerra de secesión, Johnny
trata de alistarse, pero el ejército considera que será más útil
trabajando en la retaguardia. Sin embargo,
Anabelle cree que no va a luchar porque es un cobarde y,
por ello, decide rechazarlo. El maquinista sólo podrá demostrar
su auténtico valor cuando un comando nordista infiltrado tras
las líneas confederadas le robe "La
General" y rapte a Anabelle.
Johnny no dudará un segundo en
subirse a otra locomotora y perseguir a los yanquis para
recuperar a sus dos amadas.

Comentarios:
Considerada de forma unánime la mejor película de
Buster Keaton, "El maquinista
de la General" es una maravilla aún
no superada de la comedia de acción física, en la que actores,
guión y realización funcionan como un reloj de precisión, con
una apariencia de sencillez, característica típica de la
genialidad, que quizá, sea la causa de que no el gran público no
acabe de reconocerle la categoría de obra
maestra. Dirigida también por
Buster Keaton, está repleto de acción y muestra con
claridad meridiana el formidable talento para el gag visual que
poseía este genio de la comedia y que deja patente que una
comedia, pese a pertenecer a la época muda como es el caso,
puede resistir el paso del tiempo, sin envejecer lo más mínimo y
conservando la misma gracia que en 1927.
Destila calidad por los cuatro costados.