Año: 2002.
País: España
Duración: 114 min.
Director: Emilio Martínez-Lázaro
Reparto: Ernesto Alterio, Paz Vega,
Guillermo Toledo, Natalia Verbeke, Alberto San Juan, María
Esteve, Ramón Barea, Nathalie Poza, Secun de la Rosa, Carol
Salvador, Blanca Marsillach, Geli Albaladejo
Guión: David Serrano
Producción: Tomás Cimadevilla y
José Sáinz De Vicuña
Música: Roque Baños
Fotografía: Juan Molina
Montaje: Ángel Hernández Zoido
Dirección artística: Julio
Torrecilla
Coreografía: Pedro Berdäyes
Género: Comedia musical
Premios:
Festival de Cine Español de Málaga 2002: Mejor película,
mejor director y el concedido por el público.
Seis candidaturas a los Goya 2002:
Mejor película, director, actor, actor revelación, actriz de
reparto y sonido. Este último fue el único que consiguió.

Sinopsis:
Sonia y Javier llevan varios años viviendo juntos y
varios más siendo novios. Pedro y Paula
no viven juntos pero sí son novios desde hace varios años. O
eran, porque ella se ha enamorado de otro y le dice aquello de
«prefiero que
seamos amigos». La situación de
Javier es bastante peliaguda: por un lado tiene que
aguantar las presiones de Paula que
le pide que sólo sea amigo de Sonia,
y por otro tiene que intentar que Pedro
no se entere de que es él quien está con su antigua novia, lo
que tampoco es fácil porque para Pedro
en este momento la vida sólo tiene un sentido: descubrir con
quién está Paula.

Entretanto van
apareciendo nuevos personajes: Rafa y
Carlos, dos amigos de Pedro y
Javier, el primero un taxista con una curiosa visión de
la vida y el segundo un chico que nunca termina las frases que
empieza; Antonio Sagaz, el
estrafalario detective que contrata Pedro
para que descubra quién es el amante de
Paula; Pilar, una chica un
poco psicópata que se enamora perdidamente de
Pedro, y
Lucia, una actriz amiga de Sonia,
guapa, simpática y lesbiana, algo que tendrá mucha importancia
en la historia. Líos de parejas, cuernos, amor, amistad. Y todo
regado con canciones y bailes.

Comentarios:
Emilio Martínez-Lázaro se toma muy en serio el no
tomarse en serio pero asume riesgos dando un salto mortal que le
lleva a adentrarse en el terreno del
musical firmando un producto modesto, ligero y
desenfadado en su fondo pero concienzudo y medido en sus formas,
aplicando a rajatabla aquello de que
"hacer reír es algo muy serio".
El arranque de la película resulta algo dubitativo y le cuesta
coger ritmo y fuerza. Sin embargo, a la vez, es capaz en ese
inicio de ir sembrando pacientemente semillas que van dando su
fruto a lo largo de la proyección, dando pie a líneas
argumentales y gags recurrentes que
van ganando consistencia a través de la sonrisa cómplice hasta
abrir paso a la carcajada. El texto
no inventa nada ni pretende hacerlo, puesto que no va ni intenta
ir más allá del puro divertimento a través de la caricatura de
hombres y mujeres y de las relaciones de pareja y amistad, sin
grandes pretensiones pero va de menos a más apoyado en una
enorme eficacia humorística, visual
e interpretativa.
