Sinopsis:
Amor, honor,
traición y pasión, en el Reino de
Camelot. Lady Ginebra va
a contraer matrimonio con el rey
Arturo. Dos son las razones que le mueven a ello: el
respeto y admiración que siente por él y la protección que
puede ofrecer a su reino, Leonesse.
Por azar del destino, se cruza en su camino el apuesto
caballero Lanzarote, recién
llegado a Camelot. Surge de inmediato el amor entre ellos,
colocando a Ginebra en la
tesitura de elegir entre casarse con el rey o seguir los
dictados de su corazón y amar a
Lanzarote.

Comentarios:
Jerry Zucker (Ghost) lleva a cabo una vigorosa
puesta en escena, de gran agilidad narrativa, que casi
siempre está a la altura del espléndido guión de
William Nicholson. Si no fuera
por ciertas debilidades en algunos pasajes —sobre todo en la
resolución— hubiera conseguido todo un clásico del mejor
género de aventuras. En cualquier caso, aprovecha muy bien
una labor de producción sobresaliente —la ambientación, el
vestuario y los efectos especiales son espléndidos—, así
como la bellísima fotografía de Adam
Greenberg y la partitura musical, absolutamente
cautivadora, del veterano Jerry
Goldsmith. De este modo, los numerosos duelos de
espada y pasajes bélicos tienen un enorme aliento épico,
hasta alcanzar el culmen en la magistral batalla nocturna.
Da vida a todo este despliegue un reparto de lujo,
encabezado por un sensacional Sean
Connery, que vuelve a demostrar su amplitud de
recursos. Más limitada resulta la interpretación de
Richard Gere, que peca a veces
de excesiva sofisticación. La gran sorpresa es
Julia Ormond, cuya solidísima y
matizada caracterización confirma que puede convertirse en
una de las mejores actrices actuales.
