Título original: On golden pond
Año: 1981
Duración: 108 min.
País: EE.UU.
Director: Mark Rydell
Reparto: Katharine Hepburn, Henry
Fonda, Jane Fonda, Doug McKeon, Dabney Coleman, William Lanteau,
Christopher Rydell...
Montaje y fotografía: Billy
Williams
Guión: Ernest Thompson. Basado en
su novela
Música: Dave Grusin
Producción: Bruce Gilbert -
Universal Pictures
Género: Drama
Premios:
3 Oscars: Mejor actriz, mejor actor y mejor guión
adaptado

Sinopsis:
Norman Thayer, un profesor jubilado con un problema
cardíaco, está pasando, en compañía de su mujer,
Ethel, el que podría ser su último
verano en su casa junto al lago. Norman
esconde su miedo a la muerte y la incertidumbre sobre su
salud y su futuro tras una actitud que resulta ofensiva para los
demás. Ethel está decidida a que
los días de Norman transcurran
agradablemente. Con ellos se reúne su hija,
Chelsea, que nunca se ha llevado
bien con su padre, porque siempre supo que él hubiese preferido
un varón: la frialdad e indiferencia de toda una vida la han
apartado de él. La acompaña su novio y el hijo de este,
Billy, un adolescente rebelde que
parece odiar al mundo. En el transcurso de los días que siguen,
padre e hija se sentirán más cerca uno del otro, y el chico y el
anciano superarán ese abismo generacional, naciendo entre ellos
un gran afecto.

Comentarios:
Conflictos generacionales para una tierna,
conmovedora y magistral película, pese a su bajo presupuesto,
con dos interpretaciones que alcanzan lo sublime. Por primera
vez se juntaban en pantalla dos mitos del séptimo arte,
Henry Fonda y
Katharine Hepburn. Ambos realizan actuaciones prodigiosas
en este sensacional drama, un testamento cinematográfico de la
interpretación con mayúsculas. Henry Fonda,
cuyo personaje en la película tenía mucho de él mismo, murió
poco después de terminar la película, por lo que no pudo ir a
recoger el Óscar que merecidamente
ganó por su gran actuación. Katharine
Hepburn, anciana y con el parkinson ya muy avanzado,
sigue dando clases de interpretación y sobrecogiendo su
intensidad dramática en este papel, por el que le dieron el
cuarto y último Óscar de su
carrera. Jane Fonda también nos
ofrece un trabajo deslumbrante, algo habitual en ella. Esta fue
la única vez que coincidió con su padre en una película, cosa
que la hace aún más especial.
Sin duda lo más destacable es el reparto, pero no lo único. La
película es una de las más bonitas que he visto nunca. Hace una
conmovedora reflexión sobre la vejez, la muerte y el amor a la
familia. La melancólica música de Dave
Grusin encaja como un guante en la historia.
Impresionantes la escena del accidente en la lancha y la
memorable secuencia final entre Fonda
y Hepburn. Triste pero divertida,
cercana, preciosa e inolvidable.
