Título original: The Heiress
Año: 1949
Director: William Wyler
Intérpretes: Olivia De Havilland,
Montgomery Clift, Ralph Richardson, Miriam Hopkins, Vanessa Brown,
Paul Lees, Ray Collins, Mona Freeman, Russ Conway, David Thursby,
Betty Linley, Harry Antrim, Selena Royle
Guión: Ruth Goetz, Augustus Goetz
Montaje: Leo Tover
Música: Aaron Copland
Premios: Oscar 1949. Mejor actriz
(Olivia de Havilland), mejor dirección artística, mejor vestuario,
mejor banda sonora.
Nominaciones: Oscar. Mejor actor de
reparto, mejor director, mejor película.
Género: Melodrama - Adaptación de la
novela de Henry James, ambientada en la New York de mediados del
siglo XVIII.

Sinopsis:
"La heredera" es un drama de 1949 dirigido por el
estupendo William Wyler (no confundir
con Billy Wilder). El argumento se centra en
Catherine Sloper, una chica en edad casadera, que a los ojos
de su padre carece de virtudes, es fea, aburrida, sin ningún don más
que la renta anual que recibe de su difunta madre y la que recibirá
de él cuando muera. Una noche en una fiesta
Catherine conoce a Morris Townsend,
un joven encantador, a quien solo supera su atractivo físico el don
de palabra que tiene. Desde ese momento Morris
cortejará a Catherine, y en cuestión de
días habrá conseguido enamorarla y pedir su mano en matrimonio. El
padre de Catherine no da el permiso para que se casen y amenaza con
desheredarla si contraen matrimonio,
por lo que ambos "enamorados" deciden huir para formalizar su
relación. Catherine esperará que
Morris vaya a buscarla, con su maleta,
mirando por la ventana y yendo a la puerta cada vez que escuche un
carruaje, pero Morris no se presentará
al saber que podría ser desheredada. Al cabo de los años, cuando
Catherine ya ha perdido a su padre y es
una solterona acaudalada aparecerá Morris
de nuevo, pero Catherine no será la
misma mujer que dejó abandonada en la
ventana…

Comentarios:
Otra de las maravillas cinematográficas del siempre
excelente William Wyler, que basándose
en la novela de Henry James, logra una
película grandiosa e inolvidable, no solo por su reparto de lujo,
con una Olivia De Havilland en el cenit
de su carrera (no obstante, obtendría su segundo
Oscar como actriz principal por este
trabajo; antes lo había conseguido en 1946 por
"La vida íntima de Julia Norris") y un misterioso y contenido
Montgomery Clift dando vida a un desconcertante pero
interesantísimo personaje, sino por la exquisita realización con que
se ha realizado la película. El resto del reparto cumplen a la
perfección sus respectivos papeles.
La película toca temas tan dispares como son el amor idealizado, la
diferencia de clases, el honor, la desconfianza, el desprecio hacia
lo mediocre y la traición. Pero lo mejor de toda la película es la
evolución (excelentemente llevada con buen pulso por
Wyler) que experimenta el personaje
interpretado por Olivia De
Havilland, una mujer excesivamente
inocente y fácil de manejar que con el tiempo se dará cuenta del
desprecio y la burla que ha ido padeciendo a lo largo de los años
por parte de su exigente y perfeccionista padre, lo que la
convertirá en una mujer fría, cruel y segura de sí misma que no se
rebajará ante nada ni nadie. Los bellos diálogos, el montaje de
Leo Tover y la música de Aaron Copland
contribuyen a dar mayor esplendor a un film inolvidable e
imperecedero.
Junto con el Oscar
de Olivia De Havilland, la película
sería también nominada al mejor actor
secundario, al mejor director y a la mejor película.